Los efectos del cambio climático se vuelven más evidentes con el paso del tiempo y con ello surge la necesidad de migrar a lugares más resguardados.
Por Misha Moreno
El término “migración climática” comienza a tomar popularidad en un contexto precario sobre el estado de los ecosistemas. Recientemente, los dos sismos en Venezuela, uno de 7,2 en la escala de Richter y otro de 7,5 en Caracas, resultaron en la muerte de más de 5,000 ciudadanos y cientos de cuerpos sin identificar atrapados en los escombros de las edificaciones destruidas. Por otro lado, el verano en el hemisferio norte ha golpeado como nunca, con temperaturas que llegan hasta los 40 grados, 4 olas de calor identificadas desde el mes de mayo, con consecuencias como la deshidratación, incendios forestales y muertes en casos extremos.
Uno de los grandes resultados de esto es la migración climática, un concepto que describe los desplazamientos forzados de personas debido al desgaste o destrucción de su propio espacio, que puede ser tanto interna (dentro de las fronteras de su propio país) como externa (traslado fuera de su país). Es una de las problemáticas más visibles del cambio climático y que se exacerba cada vez más globalmente.

Ola de calor en Florencia, Italia (2025).
El impacto del cambio climático en Latinoamérica
El Informe Mundial sobre Desplazamiento Interno (2023) destacó que en América (Norte, Centro y Sur), en el año 2022, hubo más de 2.6 millones de desplazamientos internos, con un incremento en comparación con los 2 millones del año anterior. Aproximadamente un 80% de estos desplazamientos fueron causados por desastres climáticos, donde destacan las inundaciones en Colombia y Brasil que conforman gran parte de esa cifra.
En la actualidad, en Latinoamérica, suceden fenómenos como “El Niño” y “La Niña” en las zonas central y oriental del Pacífico ecuatorial, causando anomalías en la temperatura, tanto en temporadas de frío como de calor. Los efectos varían desde sequías prolongadas e incendios forestales como en la Amazonía, hasta lluvias incesantes, inundaciones y huaicos.
La calidad de vida en un mundo con inestabilidad ambiental
Los efectos del cambio climático y sus fenómenos impactan un espectro de factores que equivalen a la calidad de vida del individuo.

Vista aérea de un barrio inundado en Buenos Aires que muestra el impacto de la tormenta (2024)
https://www.pexels.com/es-es/foto/barrio-inundado-en-buenos-aires-argentina-36312787
La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Celeste Saulo, destacó que Perú y Ecuador son los países que se verán más afectados a nivel de sus pesquerías debido al calentamiento de sus aguas. En Colombia, las altas temperaturas impactan la agricultura y la generación hidroeléctrica. En Argentina, ya se observan anomalías en la temperatura, con más lluvias que conllevan posibles inundaciones y el daño de infraestructura.
Todo esto afecta el proceso productivo de una región, especialmente el medio de vida de quienes trabajan en el sector primario, como agricultores, recolectores, pescadores, entre otros. Una temporada sin trabajo afecta enormemente la producción en zonas rurales, lo cual eventualmente afecta a las zonas urbanas.
Asimismo, la preocupación por la migración climática suele aparecer en casos de impacto más severo. Como cuando un desastre deja completamente desolada una zona que solía ser un barrio, como en el caso de inundaciones, terremotos, entre otros. Al igual que se debe considerar cómo persiste infraestructura que no cumple estándares para resistir este tipo de desastres, lo cual termina en tragedias de alta mortalidad y el forzoso desplazamiento de familias e individuos a otros espacios.

Mocoa, Putumayo, Colombia.
https://www.pexels.com/es-es/foto/clima-gente-desierto-arboles-14000752
“Los pronósticos estacionales y las alertas tempranas son vitales para salvar vidas y mitigar los efectos en nuestras economías y comunidades” – Celeste Saulo, secretaria general de OMM.
Una cuestión que nos impacta a todos
La degradación del ambiente ha agudizado el fenómeno de la migración climática. Es una cuestión que innegablemente llega a todas partes de una región, que afecta tanto a quienes se ven forzados a desplazarse como a quienes viven en áreas concentradas debido a la centralización de la seguridad.
Ante esta situación, es importante un contexto de cambio en las acciones que se toman sobre la dignidad e integridad de quienes viven en un país, con soluciones eficaces que permitan la reconstrucción de zonas damnificadas, atención médica hacia personas afectadas y la reparación de espacios que permitan el desarrollo productivo.
Igualmente, como destaca Celeste Saludo, la prevención es clave para disminuir el impacto de la migración climática. Desde el lado académico hasta el voluntariado y acciones del Estado, es importante prestar atención a los pronósticos de los fenómenos ambientales que se anticipan (en el caso de Latinoamérica, el fenómeno de “El Niño”), una supervisión ágil de la infraestructura, especialmente aquella que es vulnerable o no certificada con el cumplimiento de estándares mínimos, y un protocolo organizado que permita la ayuda en instancias de desastres.
Es claro que la raíz de esta cuestión parte del cambio climático que cada vez más se esclarece frente a la vivencia de todos. Por esta razón, impulsar la educación y modelos sostenibles es clave en el camino a disminuir las consecuencias que los desastres sostienen sobre las comunidades a las que pertenecemos.
Fuentes:
https://www.nytimes.com/2026/07/26/weather/europe-heat-what-to-know.html
https://wmo.int/es/temas/el-nino-la-nina
https://wmo.int/es/media/news/la-organizacion-meteorologica-mundial-insta-preparase-para-el-nino
https://www.bbvaresearch.com/publicaciones/latam-un-nino-con-diferentes-personalidades


Leave a Reply